BENGHAZI, Libia.- El régimen de Muammar Gaddafi anunció ayer un alto al fuego. Pero los principales líderes mundiales no le creyeron y continúan preparando los ataques militares. Por esa razón, el líder libio pidió que Turquía, Malta y China envíen observadores para constatar que el cese de los ataques se está cumpliendo.
El canciller libio, Musa Kusa, anunció durante la mañana de ayer que el régimen de Trípoli había decidido aplicar de inmediato un alto el fuego y dar por terminadas todas las operaciones militares contra los rebeldes que desde hace un mes controlan muchas regiones del país, principalmente el este.
El funcionario dijo sentirse triste porque, en su opinión, el cierre del espacio aéreo (incluye vuelos comerciales y civiles) y el congelamiento de todos los bienes e inversiones libios en el extranjero aumentará el sufrimiento del pueblo, publicó el diario "El País".
Que lo comprueben
Con respecto al cese de las operaciones militares contra los rebeldes, Kusa manifestó: "Pedimos a todos los gobiernos y ONG que comprueben los hechos sobre el terreno y que envíen misiones a Libia, para que puedan tomar las decisiones adecuadas viendo los hechos sobre el terreno".
Lo desmienten
A pesar de que Kusa aseguró una y otra vez que no estaban realizando ataques, los rebeldes afirman lo contrario. El comandante Jalifa Heftir consideró el anuncio como una artimaña. "Todo el mundo sabe que Muammar Gaddafi es un mentiroso", se despachó desde Benghazi, el principal bastión de los opositores al dictador. Incluso, se informó que en Misrata murieron unas 25 personas (hay varios niños entre las víctimas) como consecuencia de los ataques de los soldados del ejército regular libio.
Por estas y otras razones, las reacciones de la comunidad internacional al anuncio del cese de los ataques fueron de recelo.
El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó: "La comunidad internacional no se va a dejar engañar por el régimen libio y va a verificar con todos los medios a su alcance el cumplimiento estricto de la resolución de la ONU". La canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que es necesario verificar que los anuncios del canciller libio no se traten de maniobras dilatorias o de estratagemas para ganar tiempo. Incluso, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo que no se deja impresionar por la declaración del alto el fuego de Libia. (AFP-NA-Especial)